MARIA MERANI


LA DAMA QUE PREFIRIÓ VOLVER

(Taxidermia)

María Merani escribió dos libros y escribía como ustedes.
Ya fue olvidada.
y nadie sospecha de su risa que no me ocurre todavía.

Los vínculos genealógicos están incólumes - dice -
porque es mi domingo de nubes rosadas.

En los pocos días de vida que te quedan
me sonríes muy delgada.
Por un ojo de la calamina
fluye eréctil
el sol que te desnuda.

Colibríes son tus  ojos
Tus párpados caen y me cubren
y eso para mí
es el vestido de tu piel seca y pupa.

La abuela que es tu madre
borda un cetáceo
y me mira a sablazo indiferente
como quien avistara teleseries.

Me quedo pensando en el movimiento del cetáceo
flotando en los flecos del regazo.

Estás hecha una flor
con los encajes deshechos al trasluz de esa persiana.

Has dicho que morirás en breve
a ciencia cierta
al concluir el eco de estos versos.

Y  regalado un par libros
que son vidas tuyas nadando como peces
en la biblioteca de mis viajes
y mejor que cualquier premio.

Encumbro en el sudario eterno
mi mar de la memoria
y en el aire
a esa dama que prefiere irse para siempre.

Al salir del texto
respiro lo fresco de la tarde
esperando que cumplas tu palabra
para que este poema
también cumpla su sentencia.